Nutrichef te asigna pacientes cada semana con el plan nutricional ya diseñado por una nutrióloga clínica. Tú compras, cocinas y entregas. Sin gestión de clientes, sin ventas.
No diseñas menús, no consigues clientes, no coordinas con doctores. Recibes el plan listo y te enfocas en lo que mejor sabes hacer: cocinar bien.
Tu ingreso crece con el número de pacientes activos. El precio por comida varía según la complejidad del plan clínico.
Tu trabajo impacta directamente en la recuperación y control de pacientes con condiciones médicas reales. No es solo comida — es parte del tratamiento.